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miércoles, 14 de octubre de 2015

Día 17

Que no te vendan un amor sin espinas. No todo va a ser bonito, no todo va a ser bueno, no todos los besos van a ser dados con las mismas ganas. Pero es normal. Los sentimientos siguen ahí, pero a veces las ganas de demostrarlos no son tan grandes. A veces lo que sientes es que quieres mucho más a la otra persona de lo que ella te quiere a ti.

Pero entonces te das cuenta de que estás pensando lo incorrecto, que así como tú tienes días malos la otra persona tiene que tenerlos también. Y eso no significa que los sentimientos hayan cambiado, es simplemente que en la vida pasan más cosas que las que tienen que ver con las relaciones, y todo influye. Y cuando estás tan unido a alguien, lo más probable es que pagues todos tus problemas con esa persona. Y no debería ser así, but it is.

sábado, 3 de octubre de 2015

Día 16


        Sus sonrisas. Sólo yo sé interpretar todas y cada una de sus sonrisas. Sus labios, tan carnosos que no puedo evitar mordelos cada vez que le beso. Sus ojos, que transmiten tanto sentimiento que hasta puedo medir cuánto me ama. Su nariz, de la que siempre se está quejando: no es tan grande como él piensa. Para mí es perfecta. Sus orejas, que sólo se dejan ver casi cuando se corta el pelo, como hoy. Y su barba, siempre recortada, siempre con la misma medida, que le queda tan bien que no me importa que me rasque a veces.

          Sus manos. Las caricias que puede llegar a darme con ellas. Por no hablar de los abrazos, algunos de ellos tan cálidos y tan "tenía tantas ganas de tenerte conmigo" que me derrito. Todo él, es amor. Su voz, sus susurros, sus "no te vayas", sus "vente ya".

         En él se basan cada uno de los días de mi vida. En ver su sonrisa, en secar siempre cada una de sus lágrimas. En abrazarle cuando lo necesita, y cuando no. Estar siempre ahí para él, sabiendo que todos esos gestos me serán devueltos. Vivo por y para él, pero he de decir que también sé vivir por mi misma. Aún así, lo prefiero a él. Prefiero a la persona que me alegra los días. Felices 28 meses mi vida.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Día 15

La peor semana que pasé en mucho tiempo. Un instituto nuevo, profesores nuevos, métodos nuevos, conceptos nuevos, caras nuevas. Diría nuevas amistades pero no sería cierto. Nunca salí de casa pensando que iba a vivir un infierno como lo hice estos días.

No me gusta estar allí, para mí es lo peor que viví. Las amistades ya están definidas, y puede que alguien te hable, pero siempre como compañero, no como posible amigo. Y jode, jode ser la nueva que no conoce a nadie y a la que nadie conoce. Jode tener que levantarse por la mañana y no poder sonreír hasta que son las dos y media y te puedes ir para casa. Jode vivir esto, y como no cambie va a perjudicarme mucho. Va a perjudicar mis sueños de entrar en medicina.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Día 14

     Siempre me estoy quejando de que no me dejan hacer nada, de que no me dejan ir a una fiesta y no puedo salir nunca. Y hoy, hoy que recibí un "sí" por su parte, no tengo ganas ningunas. Prefería quedarme en mi cama viendo Anatomía de Grey, como todos estos días, que ir a ver a un grupo malísimo y pasar frío. Porque a mí me enfrían mucho los pies cuando salgo de noche.

        Aún así creo que debo aprovechar todas estas oportunidades que me dan de salir a divertirme, aunque lo contrario que haga sea eso. Estaré sentada en cualquier esquina, con una de las pocas amigas que tengo, hablando cuando tengamos algo que decir y riendo cuando nos venga a la cabeza alguna tontería. No es que no quiera pasar tiempo con ella, pero prefería estar en un sitio donde no me estuviese congelando y donde pudiésemos hablar sin ser a gritos.

        Pero bueno, como ya dije, me quejo por vicio. Si no me dejan porque no me dejan, y si me dejan porque ya no tengo ganas. Y así es mi vida. Deseo algo, no puedo hacerlo. Deseo algo, puedo hacerlo, lo hago y no me gusta. A veces creo que tengo las expectativas demasiado altas. Pero así soy yo, y quien me conoce lo sabe.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Día 13

  Hoy, me volví a ver reflejada en tus ojos. Volví a sentir ese cosquilleo en la barriga, esas mariposas. Y es que a veces, te acostumbras tanto a algo que dejas de valorarlo. Este verano estuve con el casi todos los días. Hoy, lo he visto después de 8. No es mucho, lo sé, pero no pasábamos más de dos días sin vernos y la cosa ha cambiado. Y me enamoré más. Me enamoré otra vez de sus ojos castaños azulados, de su barba recortada, de sus cejas pobladas y del granito que tenía encima de la ceja.
 

      Me enamoré de su sonrisa, de sus dientes irregulares, de su pelo negro, de sus ojos grandes. Me enamoré de su camiseta blanca, sus pantalones mostaza y todo lo que hay debajo de esas prendas. Me enamoré de sus palabras y de sus caricias. Me enamoré de él, otra vez, sin darme cuenta. Me enamoré de su forma de mirarme, de mi reflejo en sus ojos y de sus manos en mi cuerpo.

     Me enamoré de él y me enamoro cada día, pero en ocasiones como hoy, el cariño aumenta más que nunca. Tengo ganas de besarle, de besarle a todas horas. De besar todas y cada una de sus imperfecciones. Tengo ganas de guardar todos sus secretos, y de gritar a los cuatro vientos que él es sólo mío, por mucho que a otras les pese.

    Me enamoré del cariño que me da siempre, de sus palabras en los peores momentos y de sus burlas cariñosas. Y sé que me enamoré de verdad, sé lo que siento.





sábado, 29 de agosto de 2015

Día 12

          Eramos inseparables. Las típicas amigas que envidiabas si veías por la calle. Las típicas amigas que se contaban todo sin que fuera necesario un "no se lo digas a nadie". Otras compañeras entraban y salían de nuestras vidas, pero nosotras ahí estábamos, superándolo todo. Hasta que llegó ella. Te ató tanto, y tan bien, que ni siquiera te enteraste de que te estaba distanciando de los demás. Confiaste tanto en ella que empezaste a desconfiar de mí, y ahora aquí estamos, con un punto en nuestra historia que no sabemos si tendrá una coma debajo. Sin hablarnos, por su culpa, por sus tonterías. Y tú ahí estás, pero lo que no sabes es que en cualquier momento te mandará a la mierda, como hace con todas las demás. Y quizás cuando eso pase, cuando te deje de lado, yo ya no estaré ahí para ti. Quizás ya aguanté muchos errores tuyos como para asimilar otro más. Sólo puedo decir que lo siento.

domingo, 9 de agosto de 2015

Día 11

         Hoy, después de más de dos años a tu lado, me pregunto si merezco estar contigo. Me pregunto si tú no mereces a alguien mejor que yo, alguien a quien no le importe si sus padres se enteran de que tiene novio con quince años. Alguien a quien sus padres comprendan, alguien que pueda salir una noche contigo sin problema ninguno hasta las seis de la mañana. Alguien que pueda marcharse de casa a las tres de la tarde y volver a las once y no le digan nada. Alguien que no tenga miedo. Alguien mejor que yo.

             Sé que te lo mereces, pero también sé que te mereces a alguien que se preocupe por ti, alguien a quien no le importe desvelarse por saber que llegas bien a casa, alguien que te quiera más que a si misma. Y este último alguien, sólo soy yo en tercera persona.