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viernes, 25 de marzo de 2016

Día 26

book
Relaja el ritmo durante unos segundos. Mira a la chica que está allí. Crees conocerla. Ella te ha escuchado contar tus cosas miles de veces y estará allí para hacerlo una vez más. Ella te ayudará en todo lo que le pidas. Ella te preguntará "¿cómo andas?" y le dará igual que tú no te intereses por cómo le va a ella. Ella te apoyará siempre y estará a tu lado siempre que tengas algún problema. Ella se aprenderá tus cien fallos y recordará tus mil virtudes. Ella no se desanimará nunca y te mirará con una sonrisa y sus ojos bien abiertos. Ella perdonará todas las veces que le decepciones. Ella te será leal cuando todos te fallen. Ella aceptará todo lo que le digas sin poner pega alguna. Ella te antepondrá a su orgullo y a muchas cosas más. Ella te defenderá si alguien llega a hablar mal de ti. Sin embargo, no creas que solo hará esto. Ella te criticará como la que más cada vez que tenga opción. Ella te odiará en momentos por ser un completo estúpido. Ella no entenderá lo que quieres. Ella te tratara mal, te gritará, se burlará de ti, te mandará a la mierda, te llamará pesado y te hará el vacío. Ella se reirá de ti a todas horas y no te dejará hablar muchas veces. ¿Y todo esto por qué? Porque ella está enamorada de ti. Ella te ha visto caer y también estuvo cuando te levantaste. Ella te ha besado, te ha abrazado, te ha acariciado. Ella te ha hecho sonreír muchas veces. Ella te ha querido, te ha odiado y ha vuelto a quererte una vez más. Ella dice que te ha olvidado, pero si miras sus ojos verás que sigues en el fondo de ella. Porque ella, digas lo que digas, siempre querrá que vuelvas. Puedes ir donde ella y decirle que te atreves a hacerlo una vez más o puedes seguir con tu vida rápida sin fijarte demasiado en ella. Decidas lo que decidas, hagas lo que hagas en este mismo instante, ella seguirá ahí parada por ti y lo sabe. Ahora tú también: puedes actuar.

viernes, 11 de marzo de 2016

Día 25

girl- Dime, sinceramente, si realmente odias a alguien.
Levanté la mirada y clavé mis ojos en los suyos.
- Sólo a una.
- Una- repitió, claramente impresionado-. ¿Y cómo te las apañas para odiar única y exclusivamente a una sola persona?
Suspiré.
- El odio es una sensación muy fuerte. Me gusta perdonar, pero a veces, las personas cometen errores irreparables, errores que merecen algo más que un simple silencio.
Asintió, pero en su fuero interno se mofaba de mi conclusión.
- ¿Qué emociones y sentimientos forman ese odio?
- Todo. Los errores, las lágrimas, las esperanzas. ¿Conoce todas y cada una de las sensaciones del ser humano?- asintió-, pues esas son exactamente los tejidos del odio.
Me miró con despreció y alzó una ceja, alucinado.
- Todos odiamos a mucha gente. A unos más que a otros, y algunos días son más propensos a ese sentimiento, pero, ¿sabes cuánto rencor y dolor debes guardarle a esa persona para que sea, única y exclusivamente, la odiada por ti misma?- dijo.
- Sí. Un día deseé que muriera.
- ¿Cómo fue?- me preguntó.
- Me sentía mal, y me dirigí a plantarle cara. Odiaba y odio ese maldito rostro y cuerpo que siempre me miran desconsolados. Me acerqué, y le dije; "Ojalá te mueras". Y entonces, me retiré del espejo.
Sacudió la cabeza, y en ese momento supe que lo comprendió todo.

*recopilación*

viernes, 19 de febrero de 2016

Día 24

tattooEntras en mi vida
como llega el otoño.
Haces que todas las hojas
que nunca llené de versos
se caigan de mi árbol,
para pisarlas a besos
cuando decidamos crear
el amor en el suelo.
Tienes la lluvia
debajo de los párpados
y te muerdo los labios
para desatar tormentas.
El frío de tus manos
acaricia mucho mejor
que cualquier brisa pasajera
y quema como el hielo
que se forma en los tejados
al amanecer.
Me entran ganas de saltar
juntos de la mano,
como si después
de cada precipicio,
nos esperara un charco.
Tienes el alma del color
del cielo en mis días tristes
y a mí me sobra melancolía
para alimentarnos los dos.
Si me abrazas,
me sobra el abrigo
y hasta la piel.
Si te marchas,
se adelanta el invierno
otra vez.
Prometo hacerte reír
hasta que olvides
lo que es el dolor.
Pero, por favor,
quédate.


*Recopilación*

viernes, 29 de enero de 2016

Día 23

plantsUn beso
Corto no,
Un beso largo.
De esos de ojos cerrados
y corazones abiertos
aunque reconstruidos a base de grapas
(ya que las tiritas ya hace tiempo que dejaron de pegar)
Risas
Un puzzle
Abrazos
Más risas, y él se hunde en su clavícula sonriendo.
A veces hay momentos tan felices que podrías decir que ya podría pararse el tiempo.
Que te quedas ahí.
    Hoy hace frío fuera.
Son las cuatro y media de la mañana
y todavía siguen gastando el tiempo en vivir.
Suena el despertador -hay despertadores muy hijos de puta-
y entre un "un ratito más, por favor" y un "no te vayas" se escapa un abrazo
de esos que una vez estuvieron en peligro de extinción.
Pero son las cinco y treinta y siete minutos, y el despertador les grita tienen que irse.
En plural.
A los dos.
No pueden abrir los ojos                    -no quieren-
Y de pronto ganas de quedarse.
Otravez en plural
A los dos.
A la mierda el tren.
   Y más besos
       Felices
          Suyos
Pero "tenemos que levantarnos" sale de una de sus bocas
Bomba nuclear en las cabezas
pero sonríen
que cabrones, no pueden no ser felices
son suyos
Acuarelas
Y al fin ella; aún con un poco de rimel de anoche, los ojos como platos "no por grandes, sino por rotos", y su boca con una sonrisa; le pregunta:
- ¿Cuando vas a volver?
Y sin dejarle acabar la última palabra le dice:
- Desde hoy estoy volviendo.


*recopilación*

viernes, 15 de enero de 2016

Día 22

natureAl final te das cuenta de las cosas y entiendes que los príncipes azules no existen, que el gato que sonríe tampoco y que no hay monstruos debajo de la cama. Entiendes que el rosa y el rojo no combinan, que la moda cambia continuamente y que un pantalón blanco es negro al final del día. Que lo que esta bueno, engorda. Que el amor no es fácil, duele. Que la fidelidad ya no existe, no hay de eso. Aprendes que cuando caes toca levantarse y que ser fuerte no hace que duela menos. Que los "siempre" son mentira y que ahora "te quiero" se dice como si nada. Aprendes que no todas las rosas son rosas, que las apariencias engañan, que hay que tener cuidado por donde se camina. Que los finales felices son muy poco probables. Que no puedes sacar de la cabeza a alguien que no sale del corazón. Pero a pesar de todo, tienes que seguir.

miércoles, 6 de enero de 2016

Día 21

Creo que todo el mundo debería enamorarse alguna vez en la vida, y ser correspondido. Es lo más precioso que se puede vivir. Yo, hoy en día, no sería nada sin su sonrisa. Todo el mundo debería tener unos brazos a los que recurrir en los peores momentos. Una persona que te apoye incondicionalmente aunque hayas tomado una mala decisión.

Una persona que sepa dar un poco de color a los días más grises. Que conozca la fórmula secreta para quitarte miles de sonrisas. Que te aprecie y te valore. Que conozca tus mayores miedos y tus peores defectos, y aún así eliga quedarse a tu lado. Que sea capaz de serte sincero y entienda que no todos somos perfectos.

Una persona que sepa de qué lado besas mejor, cuál es el lado de la cama que más te gusta, en qué postura duermes, cuál es tu color de esmalte favorito, qué aroma te gusta más. Una persona que respecte que tú quieras cuidarte, pero que te regale bombones cada vez que tiene ocasión.

Alguien que te quiera de verdad y que te tenga a ti por encima de todo. Alguien que lo dé todo por ti, que luche por lo vuestro. Alguien de verdad.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Día 20

Es difícil acostumbrarse a los cambios. A los malos cambios. Es difícil pasar de ser una alumna de sobresalientes, que estuvo en unas pruebas extraordinarias, a sacar un seis como máximo en un examen. No sé si es que me estoy adaptando, que extraño mi mundo anterior, que no conozco a la gente o que no tengo confianza con los profesores. Pero ya no puedo más. Me duele ver que todo mi esfuerzo no sirve para nada, que cada examen es una decepción más. Me duele ver que mi sueño de estudiar medicina se está yendo a la mierda, y que ni en un examen de biología, que antes era lo que más me gustaba, puedo superarme.

Y duele ver que todo cambia y que no puedes hacer nada. Ver que tú sigues como siempre, mejor dicho te esfuerzas mucho más que nunca, pero aún así no consigues lo que te propones. Y no se trata de que sea el fin del mundo, pero para una persona cuyas notas en el curso anterior no bajaron del ocho con cinco, es difícil no poder llegar ahora a él. No sé si soy yo o es lo que me rodea, pero con esta impotencia no puedo más. No se si podré resistir mucho tiempo.